La importancia de una hidratación correcta: Claves científicas y el rol de los electrolitos
Perder tan solo entre el 1% y el 2% de los líquidos corporales puede afectar el rendimiento físico y la función cognitiva. Especialistas advierten que la clásica regla de los ocho vasos diarios debe adaptarse al estilo de vida y la actividad física.
Guatemala, 29 de septiembre de 2026. La hidratación es un pilar fundamental para el bienestar y el rendimiento diario, especialmente en situaciones de calor intenso, vuelos largos o entrenamientos exigentes. Dado que el agua constituye aproximadamente el 60 por ciento del cuerpo humano adulto, mantener niveles óptimos es vital para regular la temperatura corporal, conservar la salud de la piel y las articulaciones, facilitar la digestión y asegurar un funcionamiento cerebral óptimo.
Así lo explicó la Dra. Yumaira Chacón, directora médica de Abbott en Guatemala, quien advirtió que perder tan solo uno o dos por ciento de los líquidos corporales ya puede repercutir negativamente tanto en el rendimiento físico como en la función cognitiva.
¿Cuánta agua necesitamos realmente?
Aunque la regla popular de los «ocho vasos al día» funciona como una referencia general, la especialista recalca que esta cantidad puede no ser suficiente en entornos o situaciones donde se experimente una pérdida de líquidos y electrolitos. La ingesta real varía según la edad y el nivel de actividad de cada persona, pudiendo complementarse con agua, jugos naturales sin azúcar, tés de hierbas sin azúcar o sopas.
El papel clave de los electrolitos y los alimentos
Cuando se realiza actividad física o se pasa tiempo al aire libre, las pérdidas de electrolitos aumentan, por lo que a menudo se requiere algo más que agua pura.
- Los principales electrolitos de las bebidas para hidratación son el sodio, el cloruro y el potasio.
- Estos componentes se pueden encontrar en alternativas prácticas como el nuevo Pedialyte Zero Sugar en polvo, ideal para reponer líquidos y refrescarse durante un viaje o entrenamiento.

- Además, los alimentos sólidos juegan un papel importante: alrededor del 20 % de las necesidades diarias de líquidos deben provenir de frutas y verduras con alto contenido de agua, como los pepinos, la sandía y las fresas.
Señales de alerta: ¿Cómo saber si estás deshidratado?
Debido a que las necesidades varían por persona, es vital estar atento a los síntomas de una hidratación deficiente. Entre las señales más comunes destacan:
- Ojos, boca y piel secos
- Orina oscura y disminución del volumen de orina (diuresis)
- Dolor de cabeza, fatiga y mareos
- Labios agrietados y sequedad en las fosas nasales
Dado que el cerebro está compuesto por un 75 % de agua, una hidratación adecuada resulta indispensable para mantener el equilibrio fisiológico y un desempeño cognitivo óptimo. “Siempre debes vigilar tu hidratación. Si lo planeas con anticipación, puedes tener a la mano agua y una mezcla en polvo de electrolitos para ayudarte a reponer los que hayas perdido”, concluyó la Dra. Chacón.
